Los costes ocultos de utilizar una mantillas inadecuada en la impresión offset
En la impresión offset, evaluar el coste de un material solo en función de su precio de compra puede llevar a una conclusión errónea.
En el caso de mantilla, su impacto va mucho más allá del precio que se paga por el producto. Una especificación inadecuada para la aplicación puede afectar a la estabilidad de la impresión, aumentar la necesidad de ajustes, generar desperdicios y comprometer la productividad de la máquina.
Por eso, para comprender el coste real de una mantilla, es necesario analizar su rendimiento dentro de todo el proceso de producción.
Ruby Carat. Porque el verdadero coste de una mantillas también debe medirse por el rendimiento que ofrece.
El precio y el coste no son lo mismo
Dos mantillas pueden tener precios diferentes, pero eso no significa necesariamente que la que tenga el precio más bajo vaya a suponer un menor coste de producción.
El coste real también está relacionado con factores como:
estabilidad durante el tiraje;
tiempo necesario para realizar los ajustes;
cantidad de material desperdiciado;
frecuencia de las intervenciones del operador;
durabilidad de mantilla;
necesidad de sustituciones;
consistencia en la calidad de impresión.
Cuando se tienen en cuenta estos factores, el análisis deja de centrarse únicamente en el precio del producto y pasa a considerar su contribución a la eficiencia de la operación.
1. Desperdicio de papel y otros materiales
Cada hoja que se utiliza durante un nuevo ajuste supone material, tinta y tiempo de máquina.
Cuando la transferencia no se realiza de forma sistemática, puede ser necesario realizar más correcciones hasta alcanzar el nivel esperado.
Por separado, estas pérdidas pueden parecer insignificantes. Sin embargo, cuando se multiplican por el número de trabajos realizados a lo largo de semanas o meses, pasan a suponer un coste significativo para la imprenta.
2. Tiempo de inactividad de la máquina
Una impresora que está parada para realizar ajustes sigue generando costes, pero no está produciendo.
Cuanto mayor sea la necesidad de intervenciones para estabilizar el proceso, menor tiende a ser el aprovechamiento de la maquinaria.
Por eso, la productividad no debe analizarse únicamente en función de la velocidad nominal de la máquina. La capacidad de mantener una producción estable y constante también es fundamental.
3. Inestabilidad durante el tiraje
No basta con obtener un buen resultado al inicio del trabajo. La calidad debe mantenerse constante a lo largo de toda la producción.
Cuando la mantillas no presenta las características adecuadas para una aplicación concreta, pueden producirse variaciones que requieran un seguimiento y nuevas intervenciones.
Esta inestabilidad puede afectar tanto a la productividad como a la previsibilidad del proceso.
4. Sustituciones antes de lo previsto
Cada aplicación tiene unos requisitos específicos.
Las características de la prensa, el sustrato, la velocidad, la presión, los productos utilizados en el proceso y las condiciones de funcionamiento pueden influir en el comportamiento y la durabilidad de la mantilla.
El uso de una solución inadecuada para estas condiciones puede acelerar su desgaste y dar lugar a sustituciones prematuras.
En este contexto, un ahorro inicial puede acabar convirtiéndose en un gasto mayor con el paso del tiempo.
5. La calidad también tiene repercusiones económicas
Los problemas de calidad no son solo una cuestión estética.
Las reimpresiones, los materiales desechados, los retrasos y la necesidad de realizar nuevos ajustes tienen un impacto directo en el coste de producción.
Cuanto más predecible y estable sea el proceso, mayor será la capacidad de la imprenta para producir según los estándares esperados y aprovechar mejor sus recursos.
¿Es el « mantilla » más barato realmente el más económico?
Esa es una pregunta que no se puede responder simplemente echando un vistazo a una tabla de precios.
El mejor análisis tiene en cuenta el coste total de la operación.
Una mantillas adecuada para la aplicación puede contribuir a una mayor estabilidad, un mejor aprovechamiento del tiempo de funcionamiento de la máquina, una reducción de los residuos y una mayor consistencia durante la producción.
Esto no significa que la solución más cara sea necesariamente la mejor. Significa que la elección debe basarse en criterios técnicos y tener en cuenta las características reales de cada proceso.
Para elegir correctamente, lo primero es comprender para qué se va a utilizar
No existe una única mantillas ideal para todas las situaciones.
Por eso, conocer el equipo, el tipo de trabajo, los sustratos utilizados y las condiciones de producción es fundamental para ofrecer una recomendación adecuada.
En Dugraf, nuestro trabajo va más allá del suministro de mantillas. Nos esforzamos por comprender cada proceso para recomendar soluciones que se adapten a las necesidades de cada aplicación.
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